Donde se acumulan los problemas
Las contingencias laborales son silenciosas. Un contrato mal tipificado, un trabajador registrado como locador de servicios cuando en realidad cumple horario, vacaciones no otorgadas, o un accidente sin la documentación de seguridad en regla. Nada de eso molesta hasta que llega una inspección o una demanda, y para entonces el costo ya se multiplicó.
La mayoría de estos casos no nacen de mala fe, sino de desconocimiento. Se previenen con poco esfuerzo si se atienden a tiempo.
Selección y contratación
Definimos el perfil real del puesto, conducimos el proceso de selección y preparamos la contratación con la modalidad que corresponda a la naturaleza del trabajo. Esa última decisión —qué tipo de contrato— es la que más contingencias genera cuando se toma a la ligera.
Planillas y obligaciones mensuales
Registro de trabajadores, elaboración de planillas y boletas, cálculo de aportes y beneficios, y presentación de las declaraciones mensuales. También los cálculos que se concentran en fechas concretas: gratificaciones, CTS, participación de utilidades y liquidaciones.
Seguridad y salud en el trabajo
Toda empresa con personal tiene obligaciones en esta materia, y su exigencia no depende del tamaño. Elaboramos la documentación exigible, apoyamos la constitución de los órganos que correspondan, organizamos las capacitaciones y dejamos el sistema documentado y con registros al día.
Reglamento y políticas internas
Reglamento interno de trabajo, políticas de asistencia y permisos, procedimiento disciplinario y canal de denuncias. Un marco claro protege a la empresa y también al trabajador, y reduce las discusiones que terminan en conflicto.
Regularización
Si ya existen contingencias acumuladas, hacemos primero un diagnóstico laboral: qué está mal, cuánto expone a la empresa y en qué orden conviene corregirlo. Regularizar de forma ordenada casi siempre cuesta mucho menos que enfrentar el resultado de una fiscalización.
Soporte administrativo
Organización documental, control de archivos, gestión de trámites y apoyo en la operación administrativa del día a día. Para empresas pequeñas suele ser la diferencia entre que el dueño dedique su tiempo a hacer crecer el negocio o a perseguir papeles.